“La pasé muy…”
Hay determinados espacios en los cuales es mejor no hurgar. Una carpetita amarilla. Allí quedaron impresos recuerdos. Fotografías perfectas de diálogos con quienes, tal vez, sólo son una nube indefinida, fragmentos que por curiosidad regresan en detalles crueles.
“…estaba pensando y…”
La precisión de la fecha; el lugar que cita. El día que todo el día fue noche. Los cálculos, las preocupaciones. Pasado.
“Te escribo porque…”
Los mails son un anexo de la memoria. Reconstrucción digital de violenta exactitud; la devolución de imágenes, circunstancias de archivo. Ella que convida un viaje, la respuesta y la atroz respuesta de la respuesta. Era todo tan feliz, tan rosado y pomposo. Ese parque y su tibio atardecer, el abrazo en silencio. No tengo el suficiente coraje para presionar la opción de eliminar; la próxima destruyo sin leer.
3 comentarios:
a veces no hace falta eliminar
En un ataque, de esos que suelo tener, elimine todo mi pasado virtual.
Me gusta.
que insensible que es la gente que lee esta ciudad
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