domingo, enero 14, 2007

Pasillos de plástico

Perdición inmaculada. Finales de un puente amarillo construido con esponjas del pasado. No se trata de comida, ni del blanco amanecer ruso. El lamento de una sacudida estática es peor que las manchas desparramadas en los huecos del secreto. Hay quienes se dedican a tragar pétalos mientras otros soplan bolas de perfume. No buscan otra cosa que abrazarse bajo la sombra de una pestaña post-moderna. Probablemente sea interesante. No menos que el silencio. Es una aventura narrada en clave de novela. ¿Aburrida? Demasiado obsecuente. El tiempo de las palabras es extenso. Aún.

miércoles, enero 03, 2007

Mordidas punzantes

Las botellas y los desengaños guardan una relación mentirosa. El golpe final es semejante a un chillido que vibra entre el silencio de una mirada profunda, a modo de inicio de un vínculo que no arrastra pretensiones. ¿Qué es lo que dice que nadie quiere saber? Las preguntas se asemejan a una uña que se clava en la piel hasta encontrar sangre. Inmediatamente el rechazo, simplemente para esquivar la palabra justa. Una división que queda marginada. Nadie quiere a nadie. Son sólo caprichos que se extinguen entre líneas. Lo idílico es imperfección ni bien es tangible.