La ventana que nunca se enciende. Esa figurita gris inerte no se digna a cambiar de estado. De Estado. Los verdes están disponibles; el resto no tanto. O nada. Y la espera se prolonga, una espera que es completa cobardía. Es como un hombrecito asexuado que se presenta en forma de busto, a escala mínima. Y uno aquí, solo, mirando la pantalla como un imbécil; fumando en forma compulsiva y escribiendo nimiedades, para justificar la presencia; o por no asumir el aburrimiento. Es notable cómo se presenta la escasez de autoestima, porque recurrir a esta forma tan lejana… Uno nunca está tan ajeno de uno mismo que cuando usa este sistema: donde es muy fácil arruinarlo todo, donde los silencios dicen muchísimo, donde la indiferencia es comunicar la evidencia de que no sos imprescindible. ¿Cuándo invadir y cuando no? Hay códigos, y tan sencillos de romper: son sólo botoncitos. La respuesta trascendental llega en el inicio, saber quién encendió el rectángulo naranja que dice muchísimo más que hola. La tristeza del diálogo sin despedida y con sólo un dibujo como respuesta.Fui el último en escribir.
La pregunta quedó colgada en una ventana muerta.
9 comentarios:
Tremenda descripción de algo tan cotidiano. Una pluma notable. Esta página ingresa directo en mis favoritos. Saludos !!!!
Impactante. Felicito al autor.
Si alguien hubiera dicho que esto es tan lejano... se agradece el consejo. Definitivamente.
grande spalabras para algo tan comun y corriente, me encanta mucho lo que escribe y como ^^
c+
Uno nunca está tan ajeno de uno mismo que cuando usa este sistema
Ojalá todos entendieran eso y dejaran de enfadarse conmigo por no conectarme.
(aunque creo que iría un como en lugar del que)
Un gusto que te haya gustado.
Atte.
Lila.
Tuve una época en la que llegué a poner a todos en "no admitidos" -más de noventa contactos- excepto uno, y subía el volumen del parlante, porque si escuchaba ese sonido que indica que alguien se conecta, no cabría dudas de que era él y sólo él. Muy triste realmente y una locura también. La espera de querer hablar con esa persona y que no conteste, es desgarradora. Ni hablemos de esa disyuntiva que se presenta cuando pensamos: "¿Hablo yo primero o dejo que él lo haga? ¿Y si se desconecta y no saludó aunque sea? Mejor empiezo yo: 'Hola! Estás?'..." Pero le sigue el silencio. Dolor.
Hola. Te quería preguntar si me dejás poner un link a este post en mi blog. Creo que ya odio este maldito emesene.
Wow! Pocas veces me senti tan identificada con algo! Es bueno saber que al menos esta locura es compartida! Jaja! Hablando en serio... Es tal cual como dijo "Escurridiza" Esas preguntas vienen a mi mente cada noche, y CLARO me conecto a la noche por ÉL. Si no se conecta, me voy triste. Si se conecta y no me habla pienso: Le hablo yo...? Voy a quedar como una pesada! Y finalmente le hablo, por miedo a que se desconecte sin haberle hablado! Porque, por supuesto, si se va sin hablarme me pongo triste tambien! Y cuando lo saludo tarda horas en responderme... y despues no me habla... y despues pienso: Me debe odiar! Y despues me empieza a hablar y se desconecta! Y me voy triste igual! JÁ!! Es locuraaa! Verdad? Y SIII... es como dice el autor, "escacez de autoestima" Porque siento que es inalcanzable para mi! Porque me siento horrible... y es mas facil hacer tonterias detras de un monitor!
Ay no se... quiero escribir un monton de cosas, pero no puedo ordenarlas! Me siento tonnta! :(
Buenisimo el texto...
Un beso! :)
P.D: A todo esto, tengo el msn abierto y miro con esperanza de que sea él cada ventanita que aparece indicando el inicio de secion de alguien... :(
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