Dos líneas. Opuestas por definición. Avanzan hacia espacios esencialmente distintos, donde el sol y la luna se transforman en ínfimos focos de luz. Entre el amontonamiento de artilugios fluyen discursos exagerados y no existe posibilidad para desprenderse de ese personaje ignoto. Una estructura simple pero de enorme complejidad. Las puertas están cerradas en las sílabas de un apellido que entiende de burocracias sociales. El aburrimiento es latente, especialmente por la evidencia que allí es fácil sobrevivir.
domingo, febrero 04, 2007
Inercia cero
Dos líneas. Opuestas por definición. Avanzan hacia espacios esencialmente distintos, donde el sol y la luna se transforman en ínfimos focos de luz. Entre el amontonamiento de artilugios fluyen discursos exagerados y no existe posibilidad para desprenderse de ese personaje ignoto. Una estructura simple pero de enorme complejidad. Las puertas están cerradas en las sílabas de un apellido que entiende de burocracias sociales. El aburrimiento es latente, especialmente por la evidencia que allí es fácil sobrevivir.
domingo, enero 14, 2007
Pasillos de plástico
Perdición inmaculada. Finales de un puente amarillo construido con esponjas del pasado. No se trata de comida, ni del blanco amanecer ruso. El lamento de una sacudida estática es peor que las manchas desparramadas en los huecos del secreto. Hay quienes se dedican a tragar pétalos mientras otros soplan bolas de perfume. No buscan otra cosa que abrazarse bajo la sombra de una pestaña post-moderna. Probablemente sea interesante. No menos que el silencio. Es una aventura narrada en clave de novela. ¿Aburrida? Demasiado obsecuente. El tiempo de las palabras es extenso. Aún.
miércoles, enero 03, 2007
Mordidas punzantes
Las botellas y los desengaños guardan una relación mentirosa. El golpe final es semejante a un chillido que vibra entre el silencio de una mirada profunda, a modo de inicio de un vínculo que no arrastra pretensiones. ¿Qué es lo que dice que nadie quiere saber? Las preguntas se asemejan a una uña que se clava en la piel hasta encontrar sangre. Inmediatamente el rechazo, simplemente para esquivar la palabra justa. Una división que queda marginada. Nadie quiere a nadie. Son sólo caprichos que se extinguen entre líneas. Lo idílico es imperfección ni bien es tangible.
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