El miedo, tema extenso. Estrategia de dominación por excelencia (la ignorancia deviene en miedo) y refugio de las personas poco interesadas en modificar creencias, ideologías y su circuito de verdades. Sin llegar a un análisis tan espinoso, existen microsistemas donde el miedo se presenta de un modo directo: la imagen.La calle está superpoblada de imágenes, la gran mayoría publicitarias, desde carteles luminosos hasta fotocopias adheridas a la cara interna del vidrio de los kioscos. Incluso la decoración de las fachadas de las casas se trabaja con un fin publicitario, en un 90% se trata de objetos religiosos. Las inscripciones y las estatuitas que adornan puertas y paredes tienen una triple connotación:
1) En esta casa somos fieles creyentes de…
2) Usted que mira y no cree, dése una oportunidad de creer en…
3) Usted que mira y cree, sepa que compartimos…
Es evidente que se hace gala de los cultos y al mismo tiempo se intenta –silenciosamente- convencer a los transeúntes que se detienen a observar. El propietario de la casa se suma inconscientemente a una tarea milenaria de adoctrinamiento.
Pero fuera del universo de la publicidad también hay imágenes. Por ejemplo cuadros. Un recorrido apresurado por salas de espera, entradas de edificios, locales gastronómicos de todo tipo y oficinas arroja una realidad extraña: la mayoría de los cuadros son láminas enmarcadas, y la mayoría de las láminas son iguales. Los ambientes están repletos de Mirós; Van Goghs; Diego Riveras; Frida Khalos; Dalís y Picassos. En todas partes las mismas imágenes. No hay forma de escapar. Y no es una moda: es miedo. Miedo a elegir.
Lo que es señalado como bello y aceptado por la mayoría se ubica en un extraño pedestal de usos obligatorios. Eso es bello, ergo, eso hay que usar/lucir/comprar. A eso hay que parecerse. Es una existencia funcional.
El viernes por la tarde salí a caminar sugestionado por esta idea masiva e ininteligible de la belleza. Observé que hombres y mujeres, por igual, se esfuerzan por parecerse entre sí. Ropa, peinados, maquillaje. Por un momento tuve ganas de volver a mi casa, disfrazarme de queso gruyere y volver a salir. O simplemente quedarme en calzoncillos apoyado en un semáforo, para brindar algo distinto. Obviamente no lo hice, aunque hubiera sido entretenido. Lo distinto es en primera instancia desagradable. Y tenía ganas de generar rechazo.
Sospecho que se hace un gran esfuerzo por reducir los márgenes de la contemplación, para luego introducir productos y servicios en el mínimo espacio que queda abierto. Cualquier conducta que se extralimite puede confundirse con tener personalidad. Traición número uno para la sociedad de consumo.
6 comentarios:
Totalmente de acuerdo. Viva la diferencia.
Y totalmente en desacuerdo con tu última ``opinión´´, aún no publicada. Nada peor que ese tipo de especulaciones, son odiosas. ``Tener los controles de la espera es gozar de la libertad de la dominación´´. Horrible, horrible lo que decís. ¿¿ Dominación de qué?? Tenés ganas de llamar a alguien y lo llamás, a las tres de la tarde o a las nueve de la mañana. Sabés qué pasa, el interés mutuo es un milagro, hagas lo que hagas no depende de vos el resultado. Besos al Sr. Gutierrez.
Hola Belén y de acuerdo con vos. Eso de tener que andar dominando los impulsos... es horrible! Si tenés ganas de llamar lo llamás como vos decís. Si las cosas están bien de los dos lados no tiene porque molestarle la actitud, al contrario. Y si le jode que le rompas por teléfono o sms entonces chau, a otra cosa. ME ENOJÉ.
PLX
No quisiera interrumpir esta fantástica relación por comentarios pero me veo forzado a hacerlo, ya que un pensamiento me cruzó por la cabeza, y como estoy seguro de que no es mío, pensé que quizás se había escapado de este blog. Y dice:
"Y pensar que Miró, Van Gogh, Rivera, Frida, Dalí y Picasso alguna vez fueron distintos."
Eso sí: si el pensamiento no pertenecía a este blog, me lo devuelven, por favor.
¡Qué buen texto...! Me gustó mucho el blog. Saludos.
COMO CITA CIERTO FILM DE LOS 90S:
"Elige la vida, un empleo.
Elige una carrera, una familia, una TV inmensa.
Elige lavarropas, autos, celular y abrelatas eléctricos.
Elige la buena salud y el colesterol bajo.
Elige las hipotecas a plazo fijo.
Elige una primera casa.
Elige a tus amigos.
Elige la ropa informal.
Elige un traje de 3 piezas comprado en cuotas...
...y preguntarte quién mierda eres un domingo temprano.
Elige sentarte en el sofá o mirar programas estupidizantes...
...mientras comes comida chatarra.
Elige pudrirte en un hogar miserable, siendo una vergüenza...
...para los malcriados que has creado para reemplazarte.
Elige tu futuro.
Elige la vida."
Cuando ya nada necesites, entonces el mundo será tuyo.
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