lunes, febrero 19, 2007

Oscilar

Desazón. Profundidades inhóspitas donde se mezclan el hielo, los miedos y tu mirada. Es el vacío interno que dejaron dos cuerpos que se han separado y vuelto a juntar hasta desgastar las montañas. Ahora el tiempo que fluye triste sostiene una idea de nuevo mundo, por ahora oscuro, pero se convertirá en rebeldía. Una vez más. Hasta la expiración siempre.

(Posición extraña la de las manos que se deslizan sobre un teclado. Cualquier señal perceptiva puede caer en este caótica sucesión de palabras. Un movimiento de ideas que también podría frenarse, sin embargo continúa bajo un nuevo estímulo: la música cambia de modalidad y ella sigue estando lejos).

domingo, febrero 04, 2007

Inercia cero

Dos líneas. Opuestas por definición. Avanzan hacia espacios esencialmente distintos, donde el sol y la luna se transforman en ínfimos focos de luz. Entre el amontonamiento de artilugios fluyen discursos exagerados y no existe posibilidad para desprenderse de ese personaje ignoto. Una estructura simple pero de enorme complejidad. Las puertas están cerradas en las sílabas de un apellido que entiende de burocracias sociales. El aburrimiento es latente, especialmente por la evidencia que allí es fácil sobrevivir.

domingo, enero 14, 2007

Pasillos de plástico

Perdición inmaculada. Finales de un puente amarillo construido con esponjas del pasado. No se trata de comida, ni del blanco amanecer ruso. El lamento de una sacudida estática es peor que las manchas desparramadas en los huecos del secreto. Hay quienes se dedican a tragar pétalos mientras otros soplan bolas de perfume. No buscan otra cosa que abrazarse bajo la sombra de una pestaña post-moderna. Probablemente sea interesante. No menos que el silencio. Es una aventura narrada en clave de novela. ¿Aburrida? Demasiado obsecuente. El tiempo de las palabras es extenso. Aún.